La verdadera historia de Ted Bundy

La verdadera historia de Ted Bundy

Con el estreno de la cinta protagoniza por Zac Efron y una reciente serie documental en Netflix, la historia de Theodore Robert Cowel mejor conocido como Ted Bundy ha vuelto a estar en boca de todos, este famoso asesino de Estados Unidos nació en 1946 dentro del estado de Vermont. Fue hijo de una madre soltera, sin embargo en esa época era mal visto que una adolescente fuera madre soleta, por lo que le hicieron creer al niño que sus abuelos maternos eran sus verdaderos padres y que su madre era su hermana.

Su abuela era víctima de las agresiones de su esposo y el pequeño Ted creció en un entorno violento, debido a que su “madre” no soportó más maltratos, se mudó con la criatura hasta Washington en donde se junta con John Bundy, al cual se le hizo imposible crear un vínculo con el chico ya que desde pequeño poseía una personalidad retraída, infantil y antisocial.

A los 15 años comenzó a ser sospechoso por robos menores a tiendas, él en su ego adolescente sentía que era intocable por la ley y esto lo orilló a espiar a algunas chicas por las noches. Se cree que él fue el culpable de la desaparición de una niña de 12 años que había conocido en sus recorridos por las calles repartiendo periódico.

Más tarde obtendría una licenciatura en Psicología, el Ted de esta época era más abierto que el Ted de la infancia, se notaba su inteligencia pero seguía poseyendo una gran autoestima que rayaba en la arrogancia. Es aquí cuando conoce a Stephanie Brooks, compañera de psicología de la cual caería perdidamente enamorado, mantuvieron una relación por dos años, sin embargo ella no veía la relación a largo plazo, así que lo terminó al finalizar la carrera decidió ponerle fin, pero él había generado cierta obsesión por ella, lo cual lo llevo a acosarla por medio de cartas con la esperanza de recuperarla.

Luego de esta dolora ruptura decidió dejar los estudios por un tiempo y conseguía trabajos en los que no duraba mucho tiempo, es en esta etapa donde conoce a Elizabeth Kloepfer, con ella mantuvo una relación aparentemente sana por 5 años; también empezó a estudiar Derecho y se involucró en la política y actividades comunitarias en donde sospechosamente atendía llamadas de mujeres que eran sexualmente agredidas para brindarles ayuda.