Reseña «El Muñeco Diabolico», un reboot muy al estilo Black Mirror

Reseña «El Muñeco Diabolico», un reboot muy al estilo Black Mirror

Si uno analiza varias de las cintas de terror surgidas en la época de los 80’s y 90’s encontrara que su trama resulta absurda e inverosímil para nuestros tiempos, es por eso que la idea de un reboot de Chucky El muñeco Diabólico resultaba en un principio absurda, pero por suerte sus creadores han sabido sortear estos obstáculos evitando caer en absurdos que generen después secuelas con implicaciones de boda o procreación por parte de muñecos de plástico.

De entrada debemos decir que a este Chucky, o Buddi como se llama el muñeco original, no ha sido poseído por el alma de ningún criminal condenado a cadena perpetua, ni traído a la vida por algún extraño ritual de vudú; simplemente se trata de un muñeco de alta tecnología con capacidad de controlar los aparatos electrónicos del hogar conectados a la misma red y sistema que él, al cual se le han deshabilitado sus protocolos de seguridad por culpa de un empleado resentido que ha sido despedido.

Tenemos entonces como protagonista a una suerte de Alexa de Amazon dentro del cuerpo de un muñeco con un nulo criterio sobre lo bueno o malo, encontrándonos así en lo que pareciera un capítulo muy extenso de Black Mirror. Aunque la trama tecnológica no debe distraernos de la verdadera esencia del filme, pues justo como en la cinta original los asesinatos y el cine slash están a la orden del día.

El reparto de la cinta cumple en la medida que se los permite el guion, son quizá los miembros del cast infantil quienes más destacan ya que al ser una película de clasificación R se les permite tener un lenguaje más fluido y acorde a lo que un niño de esa edad viviría y diría sin necesidad de censura.

Los apartados técnicos de la cinta apenas y se notan, la música es buena para los momentos de tensión pero nada más, y el CGI de Buddi pese al presupuesto se nota bien y no mal hecho, sin duda alguna su mayor logro es adaptar una historia ochentera a nuestros tiempos y hacer que parezca algo creíble.

El muñeco diaboico probablemente no tendrá el mismo impacto que la cinta original pero resulta en un homenaje digno para un personaje que había sido llevado al borde del absurdo en sus diversas secuelas.