Reseña «Once Upon a Time… In Hollywood», una mirada al alma de Tarantino

Reseña «Once Upon a Time… In Hollywood», una mirada al alma de Tarantino

Cuatro años después de una larga y mal editada The Hateful Eight regresa Quentin Tarantino con su film más íntimo y personal, contando una historia que no dejara a nadie indiferente. Once upon a time in Hollywood nos remite al surgimiento del nuevo Hollywood, esa época dorada de la cinematografía entre 1970 y finales de los 80’s que dejaba atrás las imposiciones de la fábrica de sueños en cuanto a la realización de producciones, para mostrarnos cintas más introspectivas, con tramas innovadoras y que no limitaban a sus creadores en pro de lo que la industria determinaba, es en este nuevo Hollywood donde destacan nombres como Francis Ford Coppola, Steven Spielbergh y Roman Polanski.

Para adentrarnos en este mundillo de nuevos talentos Tarantino se apoya en el personaje de Rick Dalton (un genial Leonardo DiCaprio), un actor que vivió sus mayores glorias en la época de los 50 y que no sabe cómo adaptarse a los cambios de la industria, quedando relegado a papeles de villano en las series semanales. A él lo acompaña su mejor amigo y doble de riesgo Cliff Booth (Brad Pitt siendo Brad Pitt) y quien pudo o no haber matado a su esposa, razón por la que al igual que Rick se encuentra relegado de los trabajos principales.

Al lado de Rick en su casa hollywoodense viven el director de moda Roman Polanski (Cuando Hollywood aún lo quería) y su flamante esposa Sharon Tate (Margot Robbie otra vez como la rubia linda), Rick por tanto sabe que esta solo a una fiesta de piscina de estar en contacto con la gente correcta para poder revivir su carrera. Y es a partir de aquí que comienzan a moverse las fichas de Tarantino, por un lado tenemos a Rick quien buscara estirar lo más posible su estatus de estrella quo,  a Cliff que estará siempre a su lado, y a Sharon Tate, la joven estrella hollywoodense cuyo trágico final es por todos conocido, uno sabe por tanto hacia donde nos quiere llevar Tarantino desde el comienzo, pero es la forma en la que lo hace la que cuenta en esta cinta.

Y es que la cinta de Tarantino es como un viaje de carretera por un paisaje hermoso, su recreación de Los Angeles de 1969 no dejara a nadie insatisfecho, aunado a esto tenemos un buen número de cameos y referencias a la cultura de la época que para el más entrenado resultaran en una recreación digna de agradecer, y para aquellos que no estén tan familiarizados el viaje del personaje de DiCaprio a lo largo de la cinta bien vale el boleto.

Sí, es cierto que al igual que su anterior cinta presenta problemas de edición que bien pudieron mejorar su duración y convertirla en un producto más digerible, pero lo cierto también es que Tarantino se sabe con el poder suficiente para contar la historia que él quiere, de la forma que quiere, y él quiere que a través de pausas y largos recorridos por las avenidas y sets de Los Angeles conozcamos un poco del cine que tanto ha influido en sus obras, pero también quiere que recordemos quien es y los productos que el entrega, por eso los últimos 30 minutos de la cinta son tan hilarantes que entran fácilmente en lo mejor de su filmografía.

Once upon a time in Hollywood es larga, tediosa por momentos y no tiene tanto Charles Manson como se pensó en un principio que tendría, pero también es una experiencia que pocas veces ofrece el cine comercial y que nadie debería perderse.