The Cannibal Cafe, la web que contactaba a caníbales

The Cannibal Cafe, la web que contactaba a caníbales

Esta es la historia del perturbador acontecimiento que inició por medio de una página de internet creada por Armin Meiwes de nacionalidad alemana, quien desde los 8 años fantaseaba con devorar a sus compañeros de clase; esta página llamada “The Cannibal Cafe” era para personas con fetiches raros, entre ellos: comerse a otra persona.

Armin no dudó en usar el poder del internet para aprovecharse de la fragil salud mental de otras personas como él y comenzó su búsqueda por una persona que quisiera ser comida por él, varios usuarios respondían a sus publicaciones pero ninguna se animaba realmente a ser devorada por otro humano. Hasta que por fin encontró a la persona indicada, un individuo llamado Bernd Brandes de 43 años de edad proveniente de Berlín y cuyo deseo sexual era que otra persona se comiera su pene. Él respondió al llamado de Meiwes, reuniéndose en la casa del asesino, después le pidió que cumpliera su deseo, Armin lo drogo en una tina de su baño con pastillas y una botella de licor, adormeció a su “víctima” para después cortarle la garganta y por fin matarlo, lo cortó a la mitad, le sacó los órganos y cocinó cada parte de piel en su cocina incluido el miembro varonil del difunto. Como no le agradó el órgano sexual que tenía que comer porque tenía una textura muy parecida a la goma, lo arrancó con un cuchillo y lo cocinó en un sartén para después dárselo a su perro. Puso varios trozos restantes del cuerpo muerto en el refrigerador y enterró el cadáver en su patio.

Tras varias semanas de la desaparición de Brandes, su familia no tardo en informarle a la policía, pero cuando estos ataron cabos y dieron con el domicilio de Armin ya era demasiado tarde, Armin había consumido ya 20 kg de Bernd.

Le dieron cadena perpetua pese a las pruebas que indicaban que Bernd aceptó ser  mutilado y comido, lo metieron a la cárcel por “asesinato con fines de placer sexual” y por “perturbar la paz de los muertos”.

Cerraron también la página que originó esta muerte y con ella se fueron los deseos sexuales más oscuros de su creador.